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Cambalache

Que el mundo fué y será una porquería, ya lo sé… (En el quinientos seis y en el dos mil también!)

CAMBALACHE (1934)

Música y letra de Enrique Santos Discépolo

Aunque parezca raro, les pido que no sigan leyendo este artículo y que se dirijan a uno de los dos enlaces que les dejo aquí abajo, para que lean la letra al mismo tiempo que escucha la canción. Gracias. Pero… vuelva aquí, por favor, no sea que me echen.

J.M. SERRAT https://www.youtube.com/watch?v=TjN–e8eBjY

JULIO SOSA (Ritmo Tango) https://www.youtube.com/watch?v=dPttjQNomi8

 

Que el mundo fué y será una porquería, 

ya lo sé… 

(En el quinientos seis 

y en el dos mil también!) 

Que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafaos

 contentos y amargaos, 

valores y dublé… 

Pero que el siglo veinte 

es un despliegue 

de maldad insolente 

ya no hay quien lo niegue, 

Vivimos revolcaos 

en un merengue y en un mismo lodo 

todos manoseaos! …

                 II

¡Hoy resulta que es lo mismo 

ser derecho que traidor…! 

¡Ignorante, sabio, chorro, 

generoso o estafador…!

Todo es igual! 

nada es mejor! 

Lo mismo un burro 

que un gran profesor! 

No hay aplazaos 

ni escalafón

los inmorales nos han igualao. 

Si uno vive en la impostura 

y otro roba en su ambición, 

da lo mismo que si es cura

colchonero, rey de bastos

caradura o polizón!…

              I (bis)

¡Qué falta de respeto, qué atropello 

a la razón! 

¡Cualquiera es un señor! 

¡Cualquiera es un ladrón! 

Mezclao con Stavisky van don Bosco 

y “la Mignón”, 

Don Chicho y Napoleón

Carnera y San Martín… 

Igual que en la vidriera irrespetuosa 

de los cambalaches 

se ha mezclao la vida, 

y herida por un sable sin remaches 

ves llorar la Biblia 

contra un calefón!

              II (bis)

¡Siglo veinte, cambalache 

problemático y febril… 

El que no llora no mama 

y el que no afana es un gil

¡Dále nomás!

¡Dale que va! 

Que allá en el horno 

nos vamo a encontrar! 

No pienses más, 

sentate a un lao! 

Que a nadie importa 

si naciste honrao! 

Es lo mismo el que labura 

noche y día como un buey! 

que el que vive de los otros

que el que mata, que el que cura 

o está fuera de la ley!

 

No es necesario que nadie explique el significado general de la letra de este tango puesto que cualquier persona puede entender perfectamente que el autor está describiendo la sociedad en la que vive, señalando insistentemente el desorbitado incremento de la inmoralidad en el siglo XX. Pero, tal vez podríamos entender el texto un poco mejor si explicamos algunos términos confusos de la letra que he marcado en negrita ex profeso.

Santos Discépolo (“Discepolín” para los amigos; no era muy alto), utilizó el lunfardo para escribir este tango. 

El lunfardo era un lenguaje de la calle, de los suburbios, de la zona portuaria de Buenos Aires, donde se concentraban miles de emigrantes de distintos países, especialmente italianos y españoles. Se creó entre ellos una jerga con un vocabulario aprendido oralmente en las calles. Fue utilizado primero por delincuentes, luego por clases bajas y finalmente, a principios del siglo XX, fue conocido y utilizado por todas las clases sociales.  La propia palabra “lunfardo” no tiene una etimología clara. En unas publicaciones bonaerenses de 1878 ya se menciona esta jerga denominándola “dialecto de los ladrones” y se dice que la palabra “lunfardo” significaba “ladrón”. Es muy probable que tuviese relación con la palabra “Lombardi” (Lombardía, norte de Italia) puesto que era frecuente, en zonas próximas a esta región de Italia, utilizar este término para referirse a mafiosos. 

Unos ejemplos de este vocabulario serían boludo, macanudo o pibe, por nombrar los que solemos conocer.

No quiero extenderme más porque quiero analizar en profundidad las palabras del texto.

En primer lugar debemos tener en cuenta que Discépolo no habla en su canción de ningún país ni lugar en concreto sino del MUNDO “El mundo fue y será una porquería ya lo sé”. Naturalmente, en los años 30 la prensa, la radio, el teléfono y el cine,  permitían conocer, sin mucho retraso, lo que pasaba en las zonas del mundo más importantes. Por lo tanto, el autor consideraba que la corrupción moral que él describía estaba muy extendida por todos los países y no solo por Argentina.

Para poder comprender con mayor precisión lo que se dice en la canción he elaborado un pequeño glosario.

Chorro = ladrón

Maquiavelo = tramposo

Valores = gente de bien

Dublé = (en la partitura está en singular) falsos, que tienen doble cara.

Derecho = que sigue las normas

Aplazaos = suspendidos en un examen, rechazados.

Escalafón = clases sociales o culturales reconocidas y respetadas

Impostura = engaño, estafa

Cura = ladrón (“procurar”)

Colchonero = holgazán

Rey de bastos = Policía. (Llevaban una porra de madera colgando de la cintura)

Polizón = aprovechado, ilegal, que forma parte de algo pero sin ser advertido

Vidriera = escaparate

Cambalache = tienda de compraventa de cosas usadas

Afana = roba

Gil = tonto. Proviene del caló gitano: jili = inocente, cándido

Horno = infierno

Labura = trabaja

Vive de los otros. Posteriormente a la presentación de la canción se modificó esta expresión por “Vive de las minas”, en este caso, “minas” significa prostitutas (“niñas”), por lo tanto, proxeneta o explotador. 

 

Los personajes:

Discépolo nombra una serie de personajes para crear un paradigma de tesis y antítesis, una especie de listado de lo bueno y lo antagónico de la humanidad.

Hay dos que son indiscutibles: Don Bosco y José de San Martín. Ambos, sin lugar a dudas, representan el bien; por otro lado, tenemos, representando al mal, a dos delincuentes: Stavisky y Don Chicho. Nadie les puede negar esa meritoria distinción, fueron dos pájaros de mucho cuidado que consiguieron sacar a la calle a la gente a protestar. Pero tengo un problema al catalogar a Carnera y Napoleón puesto que ambos pueden estar en los dos grupos: Carnera fue campeón mundial de boxeo en 1933, aclamado como héroe en su país, Italia, pero, en 1933 murió un contrincante a consecuencia de sus golpes y la prensa lo llamó el “Gigante Asesino”, y  Napoleón puede también ser considerado como un héroe o como un antihéroe por sus conquistas y por su despotismo. Me inclino a pensar que ambos, en el tango, representan la parte negativa de la humanidad. De la Mignón no tenemos datos ciertos pero sí algunas teorías, podría referirse a alguna prostituta ya que mignón significaba “mantenida” o “querida” 

No incluyo las biografías porque hay otros autores en internet que lo hacen mucho mejor que yo. Solo, decirles que de Carnera se hizo una película: Más dura será la caída (1956) y también de Stavinsky (1974) para que se den cuenta de la importancia de los personajes elegidos por el compositor. 

Finalmente, quiero explicarles una parte del texto muy especial: “Y herida por un sable sin remaches, ves llorar la Biblia contra un calefón”, que no van a encontrar en ninguna otra página web (hasta ahora). 

Me contó un anciano argentino (debería ser más o menos de la edad de Discépolo) que el calefón que aparece en la letra del tango, era un calentador del agua, y que en los bares se solía poner en el cuarto de baño, junto a la taza del váter, aprovechando el hueco. Luego me contó que para realizar la parte higiénica del proceso, ponían en ese hueco, junto al váter, cogido al calefactor,  un alambre, como un clavo largo, donde ensartaban hojas de papel. De pronto lo comprendí todo: El sable sin remaches es el alambre en el que Enrique Santos Discépolo se encontró un día, páginas de la Biblia clavadas, heridas y llorando con las gotas que caían del sucio calefón. Esto podría haber sido el enervante y rabioso acicate que le empujaría a escribir “Cambalache”.  Discépolo, aunque un cabeza loca, solía nombrar a Dios en sus tangos.

«Me cae bien Discépolo, pero no tanto como para ir a encontrarlo «allá en el horno«, la verdad»

José Enrique Catalá

Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valencia. Especialista en Hª Medieval. Profesor. Autor del libro: Glosario Universitario.

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