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Bombas dormidas, crímenes despiertos

El terrorismo aéreo (británico y estadounidense) mató a cuando menos 600 mil civiles alemanes indefensos, sin que la pretendida justicia occidental señale, al menos, a los culpables. Para ella, las víctimas son de segunda clase.

Más de 16 mil 500 personas tuvieron que ser evacuadas en Fráncfort, la mañana del domingo 7 de julio, para que personal especializado pudiera desactivar una bomba de 500 kilogramos de peso, lanzada por Estados Unidos contra esa ciudad alemana durante la II Guerra Mundial.

La bomba fue encontrada el mes pasado en el distrito de Ostend, por trabajadores de una construcción.

A fin de evitar alguna desgracia entre la población civil, las autoridades de Fráncfort acordonaron la sede del Banco Central Europeo y evacuaron hospitales e, incluso, el zoológico de la que es considerada como la capital financiera alemana. (1)

Apenas el 24 de junio pasado, otra bomba de la Segunda Guerra Mundial, de 250 kilogramos de peso, explotó debajo de un sembradío de maíz en la ciudad de Limburgo, en el estado federado de Hesse, situado en el centro-occidente de Alemania.

La detonación abrió un cráter de cuatro metros de profundidad, pero no provocó daños personales. (2)

El gobierno y el pueblo alemanes desconocen cuántas bombas aliadas siguen «dormidas» bajo tierra. Al respeto, la agencia Deutsche Welle (DW) publicó lo siguiente:

«Alemania tiene una gran experiencia en este tipo de evacuaciones, pues no todas las bombas que se lanzaron contra su territorio durante la Segunda Guerra Mundial explotaron. Estos dispositivos son encontrados regularmente en excavaciones y obras.

»La mayor evacuación de este tipo desde 1945 tuvo lugar en septiembre de 2017 también en Fráncfort, donde se encontró una enorme bomba británica con una carga explosiva de 1,4 toneladas. Unos 65.000 habitantes tuvieron que dejar sus viviendas». (3)

La DW estimó en un fotorreportaje titulado «Alemania: las bombas dormidas de la II Guerra mundial» que en ese país quedan todavía miles enterradas. Cada año, los equipos especializados desactivan hasta 5,500 de esos mortales artefactos. (4)

Justicia pendiente

Rogamos a los estimados lectores que traten de imaginar los daños a la población y los destrozos que hubiera causado la bomba de media tonelada de peso que fue desactivada el pasado domingo 7 de julio en Fráncfort. El área acordonada fue de un kilómetro a la redonda, teniendo como punto de referencia el edificio del Banco Central Europeo.

Estamos ante las pruebas fehacientes del genocidio cometido por la aviación aliada contra la población alemana en tiempos de la II Guerra Mundial. Los bombardeos de terror ordenados por Churchill y Roosevelt —denominados técnicamente como «bombardeos estratégicos»— mataron a por lo menos 600 mil civiles inocentes, según estimaciones del historiador austriaco Jörg Friedrich, nada sospechoso de simpatizar con el nazismo.

En 2002, Friedrich publicó en Alemania su libro Der Brand (El Incendio). El periodista Javier Moreno, corresponsal del diario español El País —medio que también está libre de cualquier sospecha de simpatizar con el nacionalsocialismo— aclaró, en una reseña de la época, que la obra de este historiador austriaco nada tiene que ver con el revisionismo histórico:

«El historiador afirma en Der Brand que los bombardeos aliados fueron un crimen de guerra y que sólo cabe calificarlos de «terror civil». No se trata de una mera revisión de la historia, como han intentado otros historiadores de tercera o cuarta fila, demasiado cercanos a la ultraderecha como para tomarlos en serio. Su tesis se basa en minuciosas investigaciones que, en su opinión, prueban que los bombardeos masivos sobre estas ciudades no tenían objetivos militares. Que el mando aliado, en un momento dado, fue consciente del nulo valor militar de los ataques. Y que, pese a ello, siguió enviando miles de aviones con la panza repleta de fuego y muerte hacia Alemania.

»A la cabeza de los responsables de estos «crímenes de guerra», sir Winston Churchill, entonces primer ministro británico. Como cabía esperar, la acusación ha desatado una considerable polémica, sobre todo en el Reino Unido. Las críticas en la prensa británica no se han centrado en discutir los méritos técnicos del trabajo de Friedrich, ni los documentos encontrados, sino sus intenciones. El tono general es que el historiador, que vive en Berlín, ha tratado de equiparar el esfuerzo de guerra de los aliados con las masacres de las tropas de Hitler […]». (5)

La culpabilidad histórica no recae sólo en Churchill, pues el entonces presidente de los Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt lo respaldó. La responsabilidad de este genocidio alcanza, por supuesto, al general Dwight David Eisenhower, comandante supremo aliado en Europa (y luego presidente de EE.UU.) y al Ministerio del Aire del Reino Unido.

Sale a la luz la barbarie de Churchill contra prisioneros nazis

Churchill comenzó con los bombardeos de terror el 11 de mayo de 1940 y los intensificó —con la complicidad de Roosevelt— a partir de enero de 1945. Lo hizo porque el avance del Ejército Rojo en el oriente de Alemania (con todas las consecuencias imaginables, como la violación de mujeres, niñas y ancianas) provocó un impresionante éxodo de la población civil hacia el oeste del país.

El bombardeo más terrible fue el que se llevó a cabo sobre la hermosa ciudad de Dresde, entre el 13 y el 15 de febrero de 1945. El soldado norteamericano Kurt Vonnegut lo vivió in situ porque estaba preso de los alemanes.

Sin Compromisos publicó su testimonio, en dos partes. La primera apareció el 23 de febrero de 2019. En ella, escribió:

«El 15 de Febrero de 1945 —es decir al día siguiente del 14— cuando todo Dresden no era más que un montón de ruinas humeantes, los norteamericanos volvieron a bombardear la ciudad con 211 Fortalezas Volantes y 465 toneladas de bombas explosivas. Y, no contentos con eso, entre el 2 de Marzo y el 17 de Abril (es decir: en este último caso, apenas tres semanas antes del fin de la guerra) lanzaron sobre la ciudad 2.466,7 toneladas de bombas explosivas y 305 toneladas de bombas incendiarias. O sea, más de dos mil setecientas toneladas de bombas entre los dos últimos ataques, en unas fechas en las que la suerte de la guerra estaba completamente decidida a favor de los Aliados y este tipo de ataques no tenían ningún sentido práctico militar en absoluto». (6)

En la segunda parte de su escrito (publicada por Sin Compromisos el 2 de marzo de 2019), Vonnegut acusa a los aliados de provocar un «huracán de fuego» en Dresde:

«Hagamos un cálculo rápido: 3.441 toneladas de bombas sobre 28 km² dan unas 123 toneladas por km² en números redondos. Es muy poco probable que en cada uno de esos km² hayan quedado muchos con vida considerando que se trató de explosivos de alto poder  y de bombas incendiarias de una efectividad tan devastadora que, al ser lanzadas de un modo sistemático en grandes concentraciones, terminaron provocando lo que se conoce como un «huracán de fuego»». (7)

Vonnegut estimó que el terrorismo aliado ocasionó 245 mil muertos en Dresde, entre el 13 y el 15 de febrero de 1945. La cifra oficial aceptada hasta la fecha es de 35 mil.

La verdad, antídoto contra los tiranos 3.0

La verdad carece de partido. Más bien, los partidos manipulan la verdad. Las nuevas generaciones merecen conocer la verdad histórica y aprender de ella.

Ni Churchill, ni Roosevelt, ni Eisenhower, ni Stalin, ni demás criminales aliados serán juzgados por un tribunal internacional como el de Núremberg, pero sus atrocidades merecen el escarnio histórico.

En el momento en que salgan a la luz los crímenes de todos —incluidos los de los «buenos»— en ese momento los tiranos 3.0 lo pensarán al menos dos veces antes de cometer sus fechorías.

 

Referencias electrónicas

  1. Cfr. Deutsche Welle. «Evacúan a miles de personas en Alemania para desactivar bomba de la Segunda Guerra Mundial». Consultado en https://www.dw.com/es/miles-de-evacuados-en-alemania-por-bomba-de-la-segunda-guerra-mundial/a-43298816

 

  1. Cfr. Clarín. «Explota en Alemania una bomba de la Segunda Guerra Mundial». Consultado en https://www.clarin.com/mundo/explota-alemania-bomba-segunda-guerra-mundial_0_yUkkzirAx.html

 

  1. Deutsche Welle. «Evacúan a miles de personas en Alemania para desactivar bomba de la Segunda Guerra Mundial». Consultado en https://www.dw.com/es/miles-de-evacuados-en-alemania-por-bomba-de-la-segunda-guerra-mundial/a-43298816

 

  1. Cfr. Deutsche Welle. «Alemania: las bombas dormidas de la II Guerra Mundial». Consultado en https://www.dw.com/es/alemania-las-bombas-dormidas-de-la-ii-guerra-mundial/g-43472484

 

  1. Javier Moreno. «El historiador Friedrich considera crímenes de guerra los bombardeos de los aliados». El País. Consultado en https://elpais.com/diario/2002/12/03/cultura/1038870005_850215.html

 

  1. Kurt Vonnegut. «La sangre de Dresden (1)». Sin Compromisos. Consultado en https://periodismosincompromisos.wordpress.com/2019/02/23/la-sangre-de-dresden-1/

 

  1. Kurt Vonnegut. «La sangre de Dresden (2)». Sin Compromisos. Consultado en https://periodismosincompromisos.wordpress.com/2019/03/02/la-sangre-de-dresden-2/

 

Jorge Santa Cruz

Periodista mexicano, católico y conservador.

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