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«Ayer fueron a por mí, hoy van a por ella». Sobre el acoso a la profesora de VOX en un centro de Málaga

Salid en defensa de esa profesora cuyo único delito es discrepar del totalitarismo.

<<Una profesora de un instituto de secundaria de Málaga ha denunciado actitudes violentas en su centro de trabajo, por el hecho de ser miembro de VOX. A pesar de que jamás ha tenido ningún problema en su instituto, en el que lleva varios años, y cuenta con el cariño y el respeto del alumnado, denuncia que el día que se incorporó a su clase, tras las elecciones, fue objeto de insultos y coacciones por parte de algunos alumnos. Un grupo de alumnos de 2º de ESO intentaron impedir que accediera al aula, al grito de “tú, ultraderechista, no entras”.

>>Cuando pudo acceder, un alumno la atemorizó tirando la silla al suelo y empujando la mesa. El alumno fue expulsado del sala y recibió un parte grave por parte de la profesora, quien reconoce que sintió miedo de que ese alumno «que le saca dos cabezas» pudiera agredirla físicamente.

>>La actitud de acoso se trasladó más tarde a los pasillos, donde gritaban, a su paso, “presos políticos, libertad”, “Cataluña independiente, Cataluña libre”, afirma la profesora.

>>La profesora está en la lista de candidatura de Vox a las municipales por la localidad del Rincón de la Victoria y había pasado el último día de la semana electoral como apoderada de Vox en su centro, donde familias, compañeros y sus pupilos pudieron verla con su acreditación. El primer día de la semana no asistió a clase, pero el día de ayer desde las 8:30 estuvo “recibiendo insultos de ultraderechista por la parte de pequeños de trece o catorce años”, comentó la docente>>.

Centro en el que se han producido los hechos

Todo mi apoyo a esta profesora valiente que cree en la democracia y el respeto a las ideas ajenas, al contrario que quienes han adoctrinado a ese menor para convertirlo en un acosador intolerante y liberticida.

Lo que le están haciendo a mi colega, por la que sólo puedo sentir admiración y afecto, es semejante a lo que tuve que sufrir yo por parte de unos adultos indecentes que utilizan a los menores para sus fines. Adultos para los que la difamación y la mentira son armas válidas, porque el fin justifica los medios. Todo vale para ellos y los menores, manipulables a tope por su escaso bagaje vivencial, cultural y ético, son una herramienta excelente. Nada más letal que un menor adoctrinado en el odio. Lean mi artículo.

Lo que yo viví fue semejante a lo de esa profesora y solo espero que ella no tenga que abandonar la docencia. Por eso pido a todos los que creen en la libertad que la apoyen en su trabajo. Profesores valientes, alumnos ecuánimes, padres que no enseñan a odiar a sus hijos…

Salid en defensa de esa profesora cuyo único delito es discrepar del totalitarismo. Ayer fueron a por mí, hoy van a por ella. Mañana irán a por quienes no dieron un paso al frente cuando aún era posible.

Yo eché de menos esa defensa. Se me difamó, se me persiguió, se llenó durante varios días todo el instituto de banderitas homosexualistas y los alumnos, incitados por adultos, se comportaron durante el resto del curso como la hoz que cortará mi vocación y el martillo que aplastará mi resistencia.

Ahí me di cuenta de que la bandera de los colorines y la de la hoz y el martillo o la de la cruz gamada tienen más parecidos de los esperables. El claustro de profesores sin votación, y dirigido por unos cuantos adultos de esos que «justifican cualquier medio…», pidió mi cese por decir en Intereconomía que «los profesores adoctrinan en las aulas», según ellos porque era una ofensa intolerable. Creo, y cada vez es más evidente, que es en realidad una verdad dolorosa y que no pueden permitirse reconocer los que la practican.

Y entonces aparecieron los de Podemos, Leganemos, con una cacerolada el día del claustro a las puertas del instituto manipulando a cientos de mis alumnos. Menores que me odiaban e insultaban inducidos por una ideología que destruye la reputación y la vida del disidente

Nada más doloroso para un docente que ver a los alumnos que, hasta el día anterior te querían y respetaban y a la inversa, insultarte y transformarse en esas implacables hoz y martillo. Sé lo que está pasando esa profesora. No la dejéis sola.

Tras la cacerolada un día de claustro que solo conocen los claustrales, por lo que fueron profesores (compañeros dicen) los que les informaron y manipularon el claustro dentro con la escenografía dantesca de fuera…

Días después apareció el Sindicato de Estudiantes, herramienta despreciable de la ultraizquierda para utilizar a los menores y dirigida por «estudiantes» que peinan canas y que, a la vista de que la lucha de clases pierde fuelle, se ha reconvertido en sindicato feminazi «Libres y combativas».  Ambos firmaban un infecto panfleto.

Aquí un simpático párrafo del panfleto que se repartió en todo el centro.

Aquí los firmantes:

Sin embargo, lo peor vino a final de curso cuando personas de esas que utilizan a los menores y que creen que el fin justifica los medios, una vez destituida, difamada y humillada, indujeron a mis alumnos a abrir un expediente infame y falso en el que se me acusaba de todo menos de ser el toro que mató a Manolete.

Me di cuenta de que solo me quedaba abandonar la docencia porque la vulnerabilidad de un docente ante menores manipulados para el odio y la destrucción del «enemigo» es extrema.

No permitan que esa profesora tenga que dejar la docencia y su vocación por este asunto. Y creo que todos deberíamos plantearnos qué hace esa máquina de mentira y manipulación que es el Sindicato de Estudiantes- Libres y Combativas, en las aulas de los menores.

Los padres deberían exigir que salga de las aulas. Los profesores decentes deberían unirse para luchar contra esta dictadura de diversas aristas y los alumnos… ay los alumnos… abocados a la manipulación, a la mentira y la incultura por un sistema educativo cada vez más ideologizado.

Habréis de aprender a sobreponeros a la mediocridad, la falta de esfuerzo y la ignorancia que os quieren imponer. Solo nos queda confiar en vosotros. Ojalá muchos de mis ex alumnos leyeran este hilo.

Alicia Rubio

Filóloga, profesora, investigadora perseguida por sus conclusiones, madre de tres hijos. Escritora de “Cuando nos prohibieron ser mujeres... y os persiguieron por ser hombres.” Vicesecretaria de Movilización de @vox_es

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