Kepa Tamames

Escritor por puro placer (cada cual tiene sus vicios). Activista por los Derechos Animales desde casi siempre. Autor de la primera guía argumental en español sobre dicho campo (Tú También Eres un Animal), así como de una colección de relatos muy particulares (Estigma). Hastiado de la mentira y de la propaganda que la alimenta, pero más aún de la estupidez humana, que trato de sortear con uñas y dientes, quizá con escaso éxito.
Sociedad

Sobre el sufrimiento

Me cuenta una amiga que hay «lágrimas gustosas», tras confesarle yo que lloré como una madalena durante la lectura de…

Leer más »
Opinión

¡PAGA, GORDO!

Gordo no paga. Tampoco Bigotes. Y eso que la cantidad a abonar en sentencia firme era como quien dice calderilla. Pero te…

Leer más »
Opinión

Vivisección: no tan evidente

Me permito en esta ocasión comenzar compartiendo con los lectores una confesión personal, pues creo que puede ser ilustrativa de…

Leer más »
Segunda República

Milicias Socialistas (MMSS), 1932

Aunque la fecha consensuada del inicio de la última guerra civil española se fija en el 17/18 de julio de…

Leer más »
Opinión

Una araña en la bañera

Desde que tengo uso de razón (se lo pongo a huevo a mis amigos graciosetes, quienes seguro comentarán que entonces…

Leer más »
Sociedad

De «polis» que vuelven a casa

Como cualquier operario sudado tras dura jornada, los imagino dejándose caer sobre el banco corrido del vestuario, descansarán unos segundos,…

Leer más »
Sociedad

Ponte en su lugar, no en su piel

La explotación y matanza de animales para la obtención de su piel es cada vez más conocida por el gran…

Leer más »
Autores

El laberinto

Leído el título, pensará alguien que me dispongo a abordar la situación política española, y yerra en el diagnóstico. Porque…

Leer más »
Opinión

El perro de Gaza

Nunca he comulgado con las historias minimalistas de buenos y malos, donde los primeros despliegan su papel de ángeles melosos y a los…

Leer más »
Sociedad

¡Basta ya de malos trucos!

La persona encargada de limpiar el descansillo de la escalera se afanaba en dejar todo como los chorros del oro,…

Leer más »
Botón volver arriba