Algunas verdades sobre el «cambio climático»

Una de las personalidades mundiales más importantes en la disidencia contra el cambio climático es Douglas Pollock, ingeniero industrial chileno especializado en el cambio climático, experto habitual en los foros que se organizan para desmontar esta colosal mentira. Aquí van algunas de sus aseveraciones: 

  • Desde los 70, se ha pasado por los siguientes términos catastrofistas: enfriamiento global, calentamiento global, cambio climático, disrupción climática global, clima extremo y emergencia climática global
  • El 95% del tiempo en los últimos 10 mil años, la Tierra ha estado más calurosa que en la actualidad, y los calentamientos pasados fueron TODOS mayores que el actual. El 5% corresponde al terrible periodo de la «Mini Era de Hielo». Como es fácil de comprender, en todos ellos la incidencia humana ha sido nula.
  • Después de 1850 ha habido tres calentamientos globales: 1860-1880; 1910-1940; 1975-1996. Eso es todo y, desde 1996, el aumento de la temperatura global de la baja tropósfera prácticamente se detuvo hasta hoy día. Los primeros dos periodos, la ONU no puede explicarlos con su ideología pues el CO2 no comenzó a subir sino a partir de 1950, pudiendo sólo culpar al tercero de la acción humana.
  • El CO2 es un gas incoloro, inodoro, transparente e INOCUO, pero vital para la vida vegetal y, por ende, animal en la Tierra. Gracias a ese pequeño aumento del 0,01% en la atmósfera en los últimos 70 años, la Tierra reverdeció, sólo entre 1982 y 2014, en un 15%, incluyendo el retroceso del Sahara en 300.000 Km2, así como grandes áreas del desierto de Australia.
  • Cualquier agricultor sabe que al aumentar la concentración artificial de CO2 en un invernadero, como lo hacen los holandeses con los tulipanes, una planta crece más grande, produce más frutos, crecen más plantas por metro cuadrado y, lo más maravilloso de todo, cada planta, al estar en su estado más robusto, exige MENOS agua que en una situación de menor CO2. El CO2 es el alimento de las plantas, llamado también el gas de la vida. Si de alguna manera perversa, como lo desea profundamente la ONU, se pudiese volver a las concentraciones de CO2 preindustriales, deberíamos inventar todo un continente nuevo del tamaño de Sudamérica para alimentar a la población actual.
  • El CO2 es una pequeña traza de gas en la atmósfera (0.04% o 400 partes por millón).Todos los GEI representan el 1% de la atmósfera. De ese 1%, el CO2 representa el 3,6% y de ese 3,6% en el peor de los casos, el hombre contribuye con un 25%. El verdadero GEI es el vapor de agua con una contribución del 95%.
  • Cuando comienza un calentamiento global (deglaciación), el CO2 está en su nivel mínimo, y cuando se inicia un periodo glacial (enfriamiento global), el CO2 está en su nivel máximo.

 

Canal de Telegram del autor: https://t.me/laureanobeni

 

Laureano Benítez Grande-Caballero

Sevillano, profesor de Historia jubilado, escritor de 35 libros, la mayoría de tema católico. Articulista en muchos medios digitales patrióticos, tertuliano ocasional en Radio Ya, imparte conferencias por toda España sobre el Padre Pío de Pietrelcina. Sus últimos libros publicados son EL HIMALAYA DE MENTIRAS DE LA MEMORIA HISTÓRICA, y LA PATRIA TRAICIONADA: ESPAÑA EN EL NUEVO ORDEN MUNDIAL.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

cuatro × 5 =

Botón volver arriba