Antón de la Puerta DomecqAutoresColaboracionesCristianismoCristianismo y VidaOpinión

Activismo político y cristiano. ¿Votamos?

¿Cual es el grado de compromiso político con nuestra vida cristiana? La falta del mismo deja expedito el camino del mal.

Si analizamos la disposición existente hoy en España hacia la Iglesia, podríamos pensar que los católicos españoles no estamos demasiado comprometidos con la práctica de la doctrina ni, lo que es más preocupante, con su propagación y defensa.

El cristiano de salón

A menudo pensamos que nuestra vida espiritual es suficientemente activa por el hecho de ir a misa los domingos y fiestas de guardar, y por protestar airadamente sobre cuestiones que atentan contra la doctrina. Pero estas desavenencias las expresamos siempre en círculos donde los componentes piensan mayoritariamente como nosotros. Si surge alguna voz discordante que amenace la opinión dominante, nos refugiamos en la fuerza de la mayoría, sintiéndonos así a resguardo de razonamientos que nuestra pereza formativa no sea capaz de rebatir.

A nuestra falta de compromiso, fruto de la comodidad, se une el déficit de una formación religiosa estancada en nuestro período escolar.

Vamos a misa los domingos, rezamos antes de acostarnos, enseñamos a nuestros hijos el “Jesusito de mi vida” y creemos que con eso es suficiente, que ya vendrán otros a “batirse el cobre” para que podamos seguir celebrando la Nochebuena.

“… asistimos también al deslizamiento progresivo de muchos cristianos hacia una especie de privatización de la religiosidad, que tiene luego escasas repercusiones en la vida pública. Es lo que podríamos llamar la religiosidad vergonzante o medrosa”(Arzobispo de Sevilla.)

 

A menudo los cristianos nos pasamos la vida arrastrándonos por la oscura senda de la mediocridad normativa que supone “cumplir” sin más. Otras veces, bien porque descubrimos un camino que nos despierta la inquietud o porque nos damos cuenta de que somos nosotros los que nos tenemos que sacar las castañas del fuego, nos preguntamos: ¿Qué puedo hacer yo si apenas tengo tiempo de trabajar para sacar mi familia adelante? ¿qué,si no ocupo puestos relevantes de vértice ni tengo influencia en los medios de comunicación?¿no es suficiente con votar?¿ acaso no existe una autoridad eclesiástica que debe velar por todo esto?…y  nos olvidamos de que la Iglesia somos todos.

«Para que triunfe el mal, basta con que los hombres de bien no hagan nada» Edmund Burke

Si tenemos inquietud, hay muchas vías para poder aportar nuestro grano de arena.

¿Afiliarnos a un partido político?

El escenario político a nivel nacional ofrece pocas opciones válidas para trabajar por el cristianismo. En los grandes partidos nacionales tenemos personas que intentan luchar por los valores cristianos y personas que son sus mayores enemigos. Sin ir más lejos, una de las impulsoras de la ideología de género (tremenda amenaza para la comunidad cristiana) en la comunidad de Madrid pertenece al otrora partido  conservador. Afortunadamente ya en Madrid -y en el resto de España- existe un partido con voxcación cristiana  que supone  una barrera contra este tipo de amenazas.

La transformación por vía política se ha de hacer desde abajo, desde los cimientos que representan las concejalías. Un cristiano debe plantearse muy seriamente a quien debe votar, huyendo de excusas y relativismos. Debe tener muy claro qué criterios son los principales que tendrá que atender a la hora de tomar la decisión y tiene la obligación de conocer el programa político de la opción que va a elegir. De no ser así puede pasarnos lo que a muchos cristianos madrileños, que se han convertido en colaboradores involuntarios de la implantación del adoctrinamiento de ideología de género en los colegios.

Redes sociales

Otra opción para activarnos en los postulados social cristianos es aprovechar la potencia de comunicación que nos brindan las redes sociales.

Seguir cuentas de organizaciones cívicas y religiosas y compartir sus publicaciones en Facebook; difundir tuits de personas relevantes y de contrastada solvencia que nos ayuden a posicionarnos en los temas de actualidad; hacer seguimiento de informes que puedan fortalecer nuestros conocimientos desde el prisma del humanismo cristiano…

Si lo hacen los seguidores de Pablo Iglesias (PODEMOS) o Pedro Sánchez, ¿Por qué no vamos a hacerlo los seguidores de Cristo? ¿Acaso están más comprometidos ellos con su causa que nosotros con la nuestra?

Clubes juveniles, asociaciones escolares, peregrinaciones, comedores sociales…

Hoy se nos presentan multitud de oportunidades para poder comprometernos, solo hay que ponerse manos a la obra. La suma de lo que cada uno podamos aportar tiene más fuerza de lo que podemos imaginar, pero solo desde una posición de servicio y compromiso seremos capaces de lograrlo.

Siete millones de católicos acuden a misa semanalmente. No hay ningún líder en España que sea capaz de convocar tantos seguidores de forma periódica. Solo Cristo. Sin embargo, toda esa Iglesia Militante no está siendo un retén para la instauración de políticas y costumbres lesivas para los valores del humanismo cristiano. Y no lo está siendo por el relativismo que aplicamos a nuestras decisiones y la apatía que demostramos a la hora de movilizarnos.

Pongamos cada uno nuestro grano de arena

No hacen falta grandes héroes para construir un verdadero muro ante la implantación de la ideología que quiere imponernos el Nuevo Orden Mundial. Sería suficiente con que cada uno de nosotros seamos conscientes de la importancia que tiene ser coherentes con los principios cristianos; introducir pequeños cambios en nuestra cotidianidad que se sumen a la aportación de valor de nuestro círculo inmediato; comprometernos con un activismo social cristiano que sea un digno oponente de las ideas progresistas que representan los señores del Nuevo Orden Mundial y del comunismo representado por esa nueva horda de desencantados.

“… no escondan la luz de su fe debajo del celemín por miedo, por pusilanimidad o por cálculos humanos, por temor a perder ventajas en la vida social. Poned vuestra luz sobre el candelero para que alumbre a todos, cercanos y lejanos.  Contáis para ello con la compañía del Señor, que nunca deja solos a los evangelizadores.”  (J.J. Asenjo .Arzobispo de Sevilla)

 

Démonos cuenta que el estricto cumplimiento normativo no es suficiente  y subamos ese escalón que nos sitúe en el escenario donde hoy se está decidiendo hacia donde caminará esta sociedad en los próximos lustros. Apliquémonos el refrán “A Dios rogando y con el mazo dando”…y no olvidemos que no estamos solos.

Antón de la Puerta Domecq

Burke dijo que “el mayor error lo comete quien no hace nada porque sólo podría hacer un poco”. Por eso mi afición a escribir me ha llevado a intentar aportar mi granito de arena en la lucha contra la progresía y el marxismo cultural. Me limito a simplificar temas complejos para intentar hacerlos accesibles al mayor número de personas posible, sin más pretensiones. Ojalá consiga hacer reflexionar a uno solo de mis lectores. España y los españoles merecen que le quiten la venda de los ojos…volvamos a los Valores!!

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